JUAN CARLOS ASTUDILLO S.
En la hoya del río León, en el cantón Oña, a 80 km. de Cuenca, vía Loja, se encuentra Susudel (híbrido del quichua “susu”: polilla; y del cañari “del”: cerro. O. Encalada Vásquez), un mágico pueblo en el valle subtropical en donde antaño se cree se encontraba Cañaribamba, la histórica ciudad Cañari.
Pueblo apacible
Susudel es un pueblo apacible, de aproximadamente 1500 pobladores (mestizos), rodeado de cañones y montañas trazados con gran belleza por la erosión de sus prolongadas sequías y los fuertes vientos que las acompañan, con una temperatura promedio de 20°C., y escasas lluvias desde enero a mayo, cuando la neblina se apodera del valle.
Históricamente Susudel se reviste de gala, ya que existen aquí varios vestigios arqueológicos que evidencian asentamientos preinkas e inkas, como: Putushío, Ingapirca y el Tambo Real de Oña.
Esta zona fue un importante tramo del Qhapaqñan: Cuzco – Quito; y es aquí, en medio de este paraíso histórico-paisajístico, en donde está la Granja Integral “Molinuco”, administrada por Fernando Moscoso, en la cuarta generación de su familia en estas tierras.
“Esta hacienda fue alguna vez de las más grandes del austro, junto a la hacienda “El Paso”, cuando perteneció a Florencia Astudillo, y llegaba hasta Loja, o casi. De allí, luego de ser lotizada y pasar muchos años y algunos dueños llegó a ser de mi bisabuelo Rafael Moscoso y, por herencia de mi padre, y mía…”
La capilla de Susudel data de 1752, cuando fuere su propietario Joseph Serrano de Mora, y conserva aún su patrimonio como muestra y fe de cuanto allí sucedió, así como de la importancia que debió tener la zona.
GRANJA INTEGRAL MOLINUCO
El proyecto turístico que se está desarrollando en “Molinuco” se presenta con varias opciones, está, principalmente, el atractivo histórico cultural: hacia el sur con las ruinas en el Putushío (cerro sagrado en la mitología cañari), sus restos ceremoniales y habitacionales, tiestos y demás, sus laderas terraseadas, etc. Hacia el oeste; el “sillón cañari” en el cerro Pishuma, hacia el este el cerro Mozo; con el Capaq Ñan, que une los poblados de: Oña, Udushapa, Cochapata, Dumapara, Nabón, etc.
Atractivos biológicos y geográficos como el cambio climático y su vegetación, ascendiendo de la Hacienda, a los 2330 msnm., al cerro Paladín, al norte, a los 3000 msnm., aproximadamente, pasando del calor semi-desértico al frío chaparro de montaña, en plena Cordillera Central.
Caminando la transición de estos microclimas se pueden observar especies de aves varias como: mirlos, solitarios, torcazas, tórtolas, tugas, chugos, carpinteros, quindes, cóndores, etc., hasta llegar a la cima del Pishuma, en donde encontramos el orificio de lo que antaño fue un activo volcán, en la mitad de la pequeña pradera por donde aún emana aire caliente.
A pocos metros, los restos de lo que fue una capilla en donde –cuenta Fernando- hasta hace pocos años se celebraba una fiesta y peregrinación anual del pueblo, para aplacar la ira del cerro, o perpetuar su sueño.
En este lugar, o entre ambos, manteniendo una vista que domina todo el valle, está el “sillón cañari”, de piedra, encarando al Sur, hacia el Putushío. Y hacia oeste,Chacalata; lugar concurrido por caminantes y escaladores de roca, por su belleza paisajística y características idóneas para este deporte de aventura.
PRODUCCIÓN SUSTENTABLE COMO OFERTA TURÍSTICA
Uno de los tours que oferta Fernando Moscoso, con la ayuda de guías profesionales, parte desde Cuenca, con transporte incluido, en el cual se pasa, como primer atractivo, por el Tambo Real del Ingawasi, en Ganadel (cerca de la entrada a Jima); a dos km. de éste, el hito de la Misión Geodésica Francesa en su medición de la tierra, en donde, además de observar este hecho histórico se encuentra la quizá inentendible leyenda que reza al pie del mismo: “Se Prohíbe Estorbar”, está escrito, en un lugar en donde difícilmente alguien podría hacerlo.
Se sigue el tour por la vía Loja, hasta llegar al cerro Palalín, en donde el turista disfrutará de un refrigerio en el rancho de la Granja, a los 3000 msnm. Hasta aquí el paseo es en carro, con breves estancias a pie, y ahora, tras un breve descanso, se camina o se cabalga desde el potrero hasta el cerro Pishuma y el “sillón cañari”, el cráter extinto y las ruinas de la capilla, como observando todo el valle, y lo que en él sucede.
Tras observar estos atractivos, la extensión y belleza del valle y los cerros y quebradas que lo limitan, se desciende, en carro, a caballo o a pie, dependiendo de los gustos, a la Granja Integral Molinuco, en donde se disfruta de una saludable y exquisita comida preparada por Fernando, quien después, y al calor del fogón, cuenta historias y anécdotas de estas tierras.
Al día siguiente, una caminata de observación por el pueblo, la capilla, la gente y su modo de vida. Finalmente, el almuerzo y el regreso a Cuenca.
Huerta integral
“Molinuco” cuenta con una huerta integral de policultivos de donde obtiene algunos de los insumos con los que elabora sus productos: ají seco, encurtidos (con cañaro, alcaparra, cebollas, etc), charqui (carne seca), quesos y quesillos (ahumados), dulces y jaleas (de leche, manzana, mora, membrillo, frutilla y guayaba), frutas deshidratadas, hechos “en casa”, lo que les da ese sabor de lo que se hace bien, para ser consumido.
El trabajo, al ser artesanal, garantiza al visitante ver y apreciar los pormenores del desarrollo de –por ejemplo- la deshidratación de frutas, o las variedades de charqui, o el manejo natural del medio, etc.
Para reservaciones de tours se puede llamar a los telef: 2847207, 098 870897, 098 162624; o por vía e-mail: gustavoaguileracarvallo@hotmail.com
Información tomada de: www.elmercurio.com.ec |