En sentido Sur-Norte, el primer punto del recorrido es el Mercado Artesanal, donde puede comprar trajes bordados o tejidos, adornos de madera, tagua o mármol, artículos de cuero y bisutería.
A pocos pasos está el reconstruido Mercado Sur, que semeja un palacete de cristal donde se celebrarán eventos trascendentales por las fiestas de la ciudad.
Si gusta del silencio para leer, meditar o dialogar, el área más adecuada es entre Imbabura hasta Juan Montalvo, donde aparecen los jardines y la laguna que representa a los antiguos esteros de Morillo y Lázaro, que desembocaban en la calle Roca.
Desde la calle Orellana se hallan las Plazas Precolombina con un estanque, un muelle circular donde se puede conversar y una representación de calendario solar que utilizaban nuestros antepasados; Neoclásica y Balsa Manteña.
En la noche, ocho bares, cafés y restaurantes deleitan con música y cocteles a los turistas; además, la plataforma del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (calle Loja) sirve para conciertos de todo tipo.
La caminata culmina aquí, pero si prefiere este sería el punto de partida para otro paseo por el cerro Santa Ana, donde nació la ciudad de Guayaquil.
FUENTE:www.el universo.com
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